Hace unos días leí un breve artículo escrito por Henry Mintzberg, en el que mencionaba las principales actividades a las que se dedican los directivos, dicho artículo menciona lo que “se supone que deberían hacer y lo que realmente hacen”, la verdad de las cosas es que existe mucha diferencia entre lo que hacen y lo que “se supone que deben hacer”, la razón es que los directivos ocupan gran parte de su tiempo en resolver problemas cotidianos y dedican poco tiempo a la planeación y desarrollo de la empresa.
Si bien es cierto que en la micro y pequeñas empresas resulta casi imposible que los directivos dejen de atender los problemas operativos cotidianos, también vale la pena mencionar que sería ideal que ocuparan parte de su tiempo en hacer una planeación de su propio negocio, es importante que determinen un porcentaje de su tiempo semanal al análisis de su empresa y planeación de sus nuevos objetivos de crecimiento.
Stephen Corvey menciona que esta forma de trabajar es como estar tan ocupado en conducir tu automóvil que no te tomas tiempo ni para cargar gasolina, mucho menos para darle mantenimiento, los resultados de este tipo de acción son obvios, entonces ¿Qué pasa si hacemos lo mismo con la empresa?
Generalmente, los directivos de las empresas son percibidos como personas que dedican su tiempo para analizar y planear las estrategias de las organizaciones pero ¿qué tan real es esta percepción?
Tradicionalmente se ha difundido el concepto que los ejecutivos que toman las grandes decisiones empresariales son personas que han desarrollado un gran pensamiento estratégico, que siempre tienen presente el largo plazo de sus firmas, que son astutos y ágiles en la toma de decisiones y que su trabajo se concentra en los asuntos más importantes.
Eso es lo que piensa la gran mayoría de las personas, sus empleados los ven así y hasta ellos mismos, los directivos, se ven así, como los grandes directores de orquesta que se ocupan únicamente de lo trascendental.
En gran medida ese concepto es real, son ellos quienes toman las decisiones que mueven millones, pero también es verdad que deben ocuparse de cuestiones intrascendentes y que su tiempo no siempre transcurre entre reuniones importantes o en la planeación de la estrategia corporativa para los próximos dos años.
Durante estos últimos diez años en que Grupo Énfasis se ha dedicado a brindar consultoría ejecutiva a los directivos de diferentes empresas e instituciones educativas, hemos detectado que más del 60% de los problemas en las empresas, son generados porque los directivos no se toman un tiempo “para cargar combustible”, una vez que se modifica esta dinámica de trabajo y diseñamos junto con los directivos un plan de trabajo estructurado y basado en objetivos medibles, el crecimiento institucional se va haciendo más evidente.
CARACTERÍSTICAS DEL GERENTE EN EL TRABAJO
El director realiza grandes cantidades de trabajo a un ritmo incesante; con lo cual desvirtúa la mítica percepción de que los gerentes son planificadores metódicos, reflexivos y sistemáticos. Las actividades del director, por lo general, tienen como común denominador a la brevedad, la variedad y la discontinuidad, además, su labor se enfoca en la acción y no en la reflexión.
La labor directiva está llena de actividades rutinarias; tiene que ejecutar reuniones regulares, debe asistir a ceremonias frecuentemente, atender visitas de clientes importantes, sin embargo, él se interesa más por la actualidad que por estas labores frecuentes a las que se siente obligado a realizar debido a su puesto.
Su diario vivir está plagado de informes, memorandos, cartas y todo tipo de información escrita; aunque Mintzberg identificó que el medio de comunicación preferido por el directivo es el oral.
Mucha de la información que llega a él lo hace a través de los contactos que atañen a su investidura, se mueve dentro de una red de contactos internos y externos.
Aunque se cree que tiene mucho control, las limitaciones que le crea su posición hacen que el control sobre su trabajo no sea el que desearía.
"El directivo está sobrecargado de obligaciones... La brevedad, fragmentación y comunicación oral caracterizan su trabajo..."
LOS PAPELES LABORALES DEL DIRECTIVO
Basado en las anteriores observaciones, Mintzberg identificó lo que a su parecer son los tres papeles gerenciales así:
Papeles interpersonales
-Representante o figura decorativa de la organización ante personas o entes ajenos a la empresa.
-Líder que se encarga de la motivación y unión de esfuerzos de sus subordinados.
-Coordinador o enlace entre la firma y el entorno o hacia adentro.
Papeles informativos: de acuerdo con Mintzberg la recepción y comunicación de información es el trabajo fundamental del directivo
-Monitor o supervisor que busca información afuera y adentro.
-Difusor de información al interior de la organización.
-Portavoz que se encarga de transmitir información al exterior.
Papeles de decisión
-Emprendedor que busca mejorar su empresa o unidad y diseña su adaptación al cambio.
-Solucionador de problemas imprevistos.
-Asignador de recursos que decide quién hace qué o quién obtiene qué.
-Negociador.
"Todo el trabajo directivo comprende estos papeles pero la importancia que se le dé a cada papel varía en los diferentes puestos directivos", es importante analizar todo el contexto en el que se desenvuelve cada director para determinar cómo diseñar su perfil directivo de acuerdo con su personalidad.
La importancia del estudio de las verdaderas funciones del gerente radica en que sólo de esta manera es posible mejorar la formación de quienes desean llegar a serlo o están en posición, ya que comúnmente, en las universidades y demás centros de estudios de negocios, se forma a estas personas con preceptos que en la práctica son inexistentes en el ámbito laboral.
